El tabaco se convierte en un factor de riesgo para la aparición del síndrome de piernas inquietas.
El consumo de alcohol, los niveles bajos de hierro o la enfermedad de Alzheimer contribuyen al desarrollo del síndrome de piernas inquietas.
Hasta el momento, no se conoce la causa concreta que provoca el síndrome de piernas inquietas. Sin embargo, los estudios realizados hasta el momento parecen indicar que aproximadamente el 50% de los casos tienen una causa de origen genético. Ahora, este argumento se ha visto reforzado por un estudio alemán que ha demostrado la implicación del gen RLS-1 en el desarrollo clínico de esta enfermedad.
El síndrome de Piernas Inquietas es una entidad neurológica caracterizada por sufrir disestesias, o lo que es lo mismo, alteración generalizada de la sensibilidad y también una sensación de hormigueo que afecta sobre todo a las piernas y que provoca movimientos constantes de ellas para aliviar momentáneamente las molestias.
Generalmente, los síntomas de esta condición empeora durante la noche, cuando se producen etapas de reposo. Como consecuencia, el paciente afectado por el síndrome, sufre insomnio, nerviosismo y ansiedad que puede incluso desencadenar una depresión. Muchas personas refieren que la enfermedad repercute negativamente en sus relaciones interpersonales, en el ámbito laboral y en las actividades diarias debido al cansancio acumulado.
Más del 80% de las personas que sufren esta entidad presentan un trastorno del movimiento periódico de una extremidad. Este trastorno se caracteriza por la aparición de movimientos bruscos e involuntarios de una extremidad que ocurren típicamente cada 10 ó 60 segundos y pudiendo durar toda la noche. La causa que origina el síndrome de piernas inquietas es desconocida, pero en el 50% de los casos existen antecedentes familiares que sugieren la influencia genéticas en su etiología.
Factores de riesgo
Según los estudios epidemiológicos realizados hasta la fecha, parece que pueden existir determinados factores que favorecen la aparición del síndrome, como el consumo de alcohol, los niveles bajos de hierro o la enfermedad de Alzheimer. El primer gen relacionado con esta patología se localizó en el cromosoma 12, en una familia canadiense. Posteriormente se han localizado otros genes implicados en los cromosomas 14 y 9.
En este contexto cabe señalar que, recientemente, un grupo de investigadores alemanes ha realizado recientemente un trabajo que ha tenido como objetivo aportar nuevos conocimientos en acerca de las causas de esta enfermedad.
Datos genéticos
Las personas que han participado en el mismo han sido un grupo de familias en las que existían varios miembros afectados por el síndrome de piernas inquietas. Los investigadores han analizado la información contenida en el cromosoma 12 y el análisis de los resultados ha demostrado la implicación del gen RLS-1 en el desarrollo clínico de esta entidad.
Existe evidencia científica de que la influencia genética es la pieza clave en la aparición del Síndrome de Piernas Inquietas, pero también son necesarios determinados factores que faciliten su desarrollo, aunque aún son necesarios más estudios para concretar dichos factores. |