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Un tratamiento multidisciplinario y el uso de terapias alternativas ganan terreno en el tratamiento de esta patología.
"El futuro para los pacientes con migraña parece brillante". Así de optimista es el diagnóstico que hizo el "British Medical Journal" sobre una de las patologías más comunes en la población. Según la publicación científica en su edición de enero, "la combinación de buena investigación clínica y neurociencia básica está aportando tanto comprensión como nuevos tratamientos para este trastorno frecuente e incapacitante".
Aunque no se considera un trastorno grave -afecta a alrededor del 10% de los hombres y al 18% de las mujeres-, los especialistas concuerdan en que un aspecto clave es lograr un diagnóstico preciso, de lo contrario, una intervención inadecuada no hará sino agravar el problema, desencadenando, incluso, una jaqueca por abuso de fármacos (de rebote).
"Hasta hace pocos años, la migraña fue dejada de lado porque no pone en peligro vital a la persona, pero estudios de orden económico y científico han mostrado que tiene una incidencia determinante sobre la calidad de vida y el rendimiento de las personas", precisa la doctora Patricia Muñoz Lacoste, neuróloga chilena del Centro Hospitalario Universitario Armand Trousseau, en Francia, y presidenta de la Corporación Franco Chilena de Neurología.
Dicha entidad junto con la Sociedad Regional de Neurología de la V Región han organizado las primeras Jornadas Franco-Chilenas de Neurología, que se inician hoy en Viña del Mar, y en donde uno de los tópicos centrales del encuentro es el enfoque actual de la migraña, el que incluye un tratamiento multidisciplinario y nuevas terapias con medicamentos tradicionales y alternativos.
Desde hace diez años se han podido establecer pautas diagnósticas de la migraña del adulto y del niño -al menos el 10% de los menores de 10 años y el 15% de los adolescentes la padecen-, precisa la doctora Muñoz. Para eso, basta con realizar un buen historial del paciente (de la frecuencia e intensidad de sus crisis y de otros síntomas asociados, como vómitos o molestias a los ruidos, luz y olores) y un examen físico.
En el 90% de los casos se trata de cefaleas tensionales o migrañas, y sólo en casos excepcionales se debe a un tumor cerebral o a alguna otra enfermedad grave.
Cuando la jaqueca es leve, a veces basta con consumir analgésicos simples (como paracetamol) o antiinflamatorios, pero cuando la crisis ocasiona una molestia moderada o aguda, se puede recurrir a los antimigrañosos más modernos, los triptanes (que no están indicados para niños, embarazadas ni pacientes con cardiopatías).
Otras opciones de tratamiento son los betabloqueadores, la flunaricina o los antidepresivos tricíclicos. Estos últimos también son eficaces en la prevención de las cefaleas tensionales. Incluso, ciertos antiepilépticos han mostrado ser un buen tratamiento preventivo, tanto para disminuir la frecuencia como la intensidad de las crisis.
Educar
"La migraña es una enfermedad genética, pero sus crisis pueden ser desencadenadas por factores externos y lo que ahora se tiende a hacer es intervenir en esos factores (como el estrés, algún alimento, el exceso o la falta de sueño, etc.), dice la doctora Muñoz.
Por eso, la tendencia es un enfoque multidisciplinario, en el que participe junto al neurólogo, un sicólogo y un especialista en técnicas sicocorporales.
De todas formas, los expertos reconocen que hacen falta terapias preventivas con menos efectos secundarios, y tratamientos para los pacientes que no toleran los fármacos actuales o que no pueden tomarlos.
Aquí es donde terapias alternativas como la acupuntura -el uso de agujas en determinados puntos de la cabeza- y el biofeedback -técnica de relajación en la que el paciente aprende a controlar las funciones internas de su organismo- han ganado terreno, "aunque aún falta organizar y establecer mejor la capacidad de quienes ofrecen estas terapias", aclara el doctor Claudio Martínez, miembro del grupo de estudios de cefalea de la Sociedad de Neurología. "Los mejores tratamientos con drogas solucionan hasta el 70% de los casos; al 30% restante había que ofrecerle opciones de tratamiento y, además, evitar que se produzcan cefaleas por rebote".
De hecho, "el abuso de fármacos es un importante motivo para que el dolor de cabeza se haga crónico", advierte el doctor Martínez, quien además es jefe de Neurología de la Clínica Indisa.
De allí que otro ámbito importante en la prevención de la migraña es la educación del paciente. "No basta con prescribir un tratamiento -dice la doctora Patricia Muñoz-, hay que explicar a la persona en qué consiste su patología para que sean capaces de reconocer posibles crisis y anticipar que ocurran o se intensifiquen".
Jaquequitas
Los niños no escapan al dolor de cabeza: es la molestia más frecuente después de las musculares y abdominales. El especialista debe descartar que se trate de una cefalea secundaria, es decir, debida a otro problema de salud, como meningitis, otitis o fobia al colegio. La mayoría de los niños sobre siete años ya pueden informar sobre la frecuencia e intensidad de su dolor, lo que ayuda al diagnóstico.
No Es Lo Mismo...
CEFALEA
Es el clásico dolor de cabeza (como si una banda ajustada la presionara). Varias son sus causas: una mala posición de la cabeza, estrés o ansiedad, forzar la vista, fatiga, un consumo excesivo de cafeína y tabaco, etc. Se alivia con analgésicos o incluso con actividad física.
MIGRAÑA
También llamada jaqueca, es el dolor de cabeza más invalidante. El dolor es pulsátil, recurrente e intenso, en un solo lado de la cabeza. Puede presentar vómitos o síntomas visuales (migrañas con aura). Drogas (triptanes) logran frenar la crisis.
FUTURO
El 73% de los niños con cefaleas seguirán padeciéndolas cuando adultos, según un estudio canadiense.
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