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“Hay una descompensación entre los recursos y la población atendida”
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Ignacio Velázquez, trabajado en la consulta de la Unidad del Dolor |
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¿Cuál es la labor principal de de la Unidad del Dolor del Hospital Comarcal? La unidad del dolor son consultas y técnicas invasivas que se han abierto en España, especialmente en los últimos años. Tiene su precursor en Estados Unidos con el profesor John Bonica, que es el primero que establece en el año 60 la primera Unidad del Dolor. A partir de ahí se va extendiendo por toda Europa y finalmente se instaura en la capital del país con el doctor Madrid Arias, hasta que se abre a casi todos los centros de la comunidades autónomas. www.fibrofatiga-unidos.info
Consiste en ver el dolor desde una perspectiva distinta a como lo entendemos normalmente. Siempre se ha comprendido como una mera sensación, pero hoy en día la extensión del dolor en más complicada. Es una experiencia desagradable, no solamente sensorial sino también emocional y unida al daño real es decir, que tiene varios componentes, no sólo físicos sino también psíquicos. Y cuando ese dolor, que siempre lo asociamos a una enfermedad, pierde su sentido de alarma y se cronifica, perdería su razón de ser y se convierte en sí mismo en una enfermedad. En ese momento en cuando entra las Unidades del Dolor.
A los pacientes se les trata, independientemente de la causa que lo origine, por lo que abarcamos un amplio espectro de patologías desde la artrosis, a pacientes operados de hernias discales o oncológico, o aquellos con dolores de origen neuropático; es decir, un dolor provocado por una lesión nerviosa y que no hay que esperar a que se cronifiquen.
Medimos el dolor con lo que denominamos escala visual analógica, pero es un síntoma tan subjetivo que tan sólo con la expresión verbal del paciente, nos podemos hacer una idea de lo que le duele. Mi obligación es intentar progresivamente que el dolor descienda, reduciéndose lo máximo. Es decir, que si bien no quitamos ese dolor, al menos lo aliviamos, y le mejoramos en cuanto a calidad de vida. ¿Qué porcentaje de consultas llega a copar la Unidad del Dolor? El pasado año tuvimos unas primeras 90 consultas y este año tendremos en torno al doble. Si a esto le añadimos que llevamos cuatro años funcionando, y en cada uno se ha ido incrementando entorno a 20 o 15 pacientes, y que en esta unidad es difícil dar el alta excepto en los dolores neuropáticos, podremos tener actualmente unos 400 pacientes en el centro.
Nosotros nos salimos un poco del circuito normal de la Salud Pública, puesto que llevamos nuestra propia autogestión en cuanto a las citas. Nunca damos la primera superior a los 15 días, y las sucesivas, se van viendo en función de la evolución del paciente y de los fármacos que lleve. ¿Qué valoración haría de la respuesta de los melillense de la Unidad del Dolor desde su puesta en marcha? La Autoevaluación es difícil, aunque obligada. Todos los profesionales deberíamos hacer una valoración global del trabajo realizado al final de cada año. En cuanto a lado negativo, pues tener un poco de más tiempo para realizar nuestra función, espaciar las consultas... necesitamos más personal. El punto de vista positivo, pues la formación de la que estoy bastante satisfecho, porque además de la de los propios especialitas con las jornadas y congresos a la que hemos acudido se ha estado a la altura, como en la últimas jornadas andaluzas sobre el Dolor, en la que pude exponer un trabajo muy interesante sobre el uso de un determinado fármaco para el dolor crónico no maligno, que es una experiencia piloto en España que estamos llevando a cabo en Melilla en colaboración con el 061; y la satisfacción, después de que tras realizar un test entre los pacientes, en el que el grado era bastante alto.
Durante las IV Jornadas Científicas sobre el tratamiento del Dolor, comentó la necesidad de reducir el número de días de espera para la primera cita, ¿cree qué ese objetivo de la unidad es posible alcanzarlo a corto o medio plazo? El lograrlo va en función de la estructura de servicio del propio Anestesiología y Reanimación., ya que hay que tener en cuenta que la Unidad del Dolor está encuadrada dentro de este área. Actualmente somos cuatros anestesiólogos que atendemos, la consulta de Anestesia, la cirugía programada, las urgencias, la Unidad del Dolor agudo post-operatorio, la analgesia obstétrica, así como la unidad del Dolor. Sin embargo deberíamos tener dos facultativos dedicados plenamente haciendo las consultas.
En estos siete primeros meses del año hemos conseguido que no se demorase más de 15 días las primera consulta, pero a base de programar en días distintos las consultas de los días que tenemos oficialmente, puesto que no se da abasto. Así que para hacerlo de una manera más reglada, lo normal es que la plantilla de anestesiólogos fuera de seis, para que incluso las guardias sean de presencia física, que lo estipulado y hablado con el INGESA. Espero que el año que viene lo seamos y a partir de ahí, podríamos ofrecer los mismos servicios pero de una manera más desahogada.
Querie decir eso, que con la puesta en marcha del nuevo hospital, la Unidad del Dolor tendrá una mayor dotación de personal...
Espero que sí. En el próximo año sino seis, al menos cinco anestesiólogos podríamos estar; y ya en el 2008 estar todos. Creo que un Hospital Comarcal del volumen que tiene el actual, la plantilla mínima sería de seis. ¿Cree necesario igualmente una ampliación en el número de facultativo en las distintas áreas sanitarias? Sí. La ratio de especialistas en Melilla es de las más bajas que hay en España. El problema es que hay que buscar la forma de incentivarlos para que venga, y que el que lo haga no se vaya. Tenemos tan sólo dos oftalmólogos, tres urólogos, ha habido dos traumatólogos durante mucho tiempo.... eso es cuestión de incentivarlos. También es cierto que hay una gran dificultad de encontrar de especialistas, pero en ese sentido el nuevo hospital va a ser una aportación importante para el futuro de la ciudad.
El problema es que el actual centro se hizo en función de la población de Melilla en 1990: 170 camas para 65.000 habitantes, es una ratio bastante razonable. Sin embargo ahora Melilla no sólo atiende a la población de la ciudad sino también a la zona de Nador y sus proximidades; lo cual es el número de camas es insuficiente para la población real que se atiende.
Sé que el melillense se queja de ello, pues retrasa lista de espera. Pero soy de los que opinan que es una función social fundamental. Melilla debe seguir realizando y aportando a Marruecos. Nuestra función como "ONG" es diaria con intervenciones de cualquier tipo a pacientes que vienen del otro lado de la frontera sin una atención sanitaria adecuada y que nosotros realizamos. Esa función social es un orgullo no sólo para el melillense sino también para el estado español, que debe remarcárselo bien a Marruecos la función importantísima que realizamos. Lo que hay que hacer es dotar a la sanidad para ese trabajo que se está haciendo.
El problema es que ahora mismo hay una descompensación entre los recursos materiales que tenemos y la población que asistimos. Cuando se adecue el número de camas, como parece ser con el nuevo centro, la asistencias que se está llevando a cabo, y que se va a seguir realizando, se normalizarán. Los melillenses no debemos de sentir orgullosos de esa atención que realizamos a Marruecos. ¿Apostaría por una mayor incentivación para atraer y/o mantener a los facultativos en Melilla? Está claro. Actualmente el incentivo que hay en la cuida es el plus de residencia. Un plus totalmente desfasado, porque en principio era sobre el 100% del salario y posteriormente se ha quedado por encima del 60%. Ese porcentaje se va con los traslados que haría una familia a la península.
Hoy en día en cualquier comunidad Autónoma se incentiva al facultativo con otras medidas como el hecho de que el complemento de exclusividad sea compatible con el ejercicio de la medicina privada, reducción de las listas de espera con intervenciones por la tarde... hay muchísimas formas de incentivar al profesional, pero no solamente en el aspecto económico sino también en cuanto a la carrera profesional. Actualmente todas las comunidades autónomas han cerrado este asunto y nosotros estamos todavía balbuceando en este sentido con el INGESA. Por ello espero que entienda que es necesario potenciar una carrera profesional interesante al especialista en Melilla para que éste se quede. |