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Un estudio, que se viene a sumar a los cientos que ya existen, a los criterios de las comunidades cientificas expertas en sus materias, a los criterios de la CDC, a los criterios Canadienses y otros, que son necesarias unidades multidisciplinares independientes para el diagnóstico y tratamiento de estos enfermos.
¿Por que aquí los gestores se empeñan en lo contrario? ¿Acaso interesa que se mantenga esa bolsa de un 60% de errores diagnósticos? ¿Por qué? ¿Para qué?
¿Acaso no leen las continúas quejas de estos pacientes, donde la humillación es casi el reflejo de su mejor atención?
Al menos permitanos no sentir esa humillación, esta enfermedad (malditamente llamada sindrome de fatiga cronica SFC/EM) no es un acto de fe para los profesionales de la sanidad, y la medicina es sobre todo mucho codigo deontologico además de arte y conocimiento y gestión, por favor no destrocen a más enfermos, ni a más familias.
Preparen a los médicos que nos han de visitar y valorar, y sobretodo sigan las recomendaciones de los expertos que ya llevan mucho andado, o almenos alguna de ellas, que algo quedará.
Señores gestores, evaluadores, colegios profesioneles que vigilan o presumen vigilar por la deontología profesional, LAS FRONTERAS QUE ESTAMOS PISANDO LOS ENFERMOS NOS LLEVAN A UN RITUAL DE HUMILLACION, la salud y sus consecuencias sociales no son un juego en un pais del primer mundo, como no deberían serlo en ninguno.
Resumen
Europapress
El 1 por ciento de la población padece el denominado Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), una alteración caracterizada por un cansancio persistente de más de medio año de duración que se diferencia del insomnio y de la falta de motivación y que no se puede atribuir a ninguna enfermedad física o psiquiátrica, según un estudio adaptado por la Agència d'Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques (ATTM), organismo dependiente de la Conselleria de Sanidad de la Generalitat.
El SFC implica un cansancio persistente de seis meses de duración como mínimo, "que no puede apaciguarse con el descanso y que ocasiona una reducción del nivel de actividad del afectado", según indica la autora del estudio, Maria Dolors Estrada. Asimismo, el paciente presenta al menos cuatro de los siguientes síntomas: trastornos de concentración o de memoria a corto plazo, faringitis, dolores cervicales, reumatismo muscular, dolor multiarticular sin artritis, dolor de cabeza, sueño no reparador y malestar postesfuerzo de más de 24 horas de duración.
Actualmente no hay marcadores específicos que permitan establecer o apoyar el diagnóstico clínico del SCF. Sin embargo, otras alteraciones paralelas, como el síndrome del desgaste profesional o del trabajador 'quemado', tambien conocido como 'burnout', sí que ha sido cuantificado. Según un reciente estudio del Ministerio de Administraciones Públicas, los médicos, profesores y enfermeros son los colectivos más quemados por el trabajo en el sector público.
El estudio sobre el SFC señala que la prevalencia de esta alteración entre la población que llega a los Centros de Atención Primaria (CAP) es inferior a la de los pacientes que acceden a la atención especializada o hospitalaria. Así, la mayoría de pacientes que acceden a la primaria por estar afectados de fatiga crónica, "padecen otro trastorno médico o psiquiátrico distinto", indica el estudio.
Sin embargo, en los hospitales y consultas de médicos especialistas, la prevalencia del SFC es entre un 10 y un 15 por ciento. Estrada indica que este contraste en el diagnóstico "puede explicarse por el mayor conocimiento de este síndrome entre los especialistas y por la presencia de más elementos en el cuadro de síntomas".
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