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TRATAMIENTO CONDUCTUAL Una terapia combinada, lo mejor en el dolor infantil- Los factores psicológicos son clave en las molestias crónicas de niños sin un problema médico
- No hacer caso a las quejas del paciente puede agravar su estrés y complicar el cuadro clínico
Dolor de barriga, cefaleas, molestias en la espalda, un difuso dolor musculoesquelético... Numerosos niños sufren dolores crónicos sin explicación que, según el último 'The Lancet', hay que tratar con un enfoque múltiple: tratamiento médico, terapia física e intervención psicológica. Los profesionales sanitarios deberían tener en mente que el dolor es una experiencia compleja y subjetiva que se produce en un contexto psicosocial. Independientemente de su etiología [origen], los síntomas dolorosos nunca deberían minimizarse. Hacer caso omiso de las quejas del niño o subestimar su efecto en sus vidas habitualmente resulta en manifestaciones más graves de estrés, lo que con frecuencia complica el cuadro clínico", advierte un editorial publicado en el último número de la revista británica. La autora, Susmita Kashikar-Zuck, psicóloga del Hospital Infantil de Cincinnati (EEUU), recuerda que a menudo estos síntomas repetitivos no tienen una causa subyacente. Se trata de problemas en los que el modo en que el niño viva este dolor repercutirá en cómo afecta a su vida cotidiana. Es decir, que las mismas molestias pueden afectar de modo muy distinto a dos niños con actitudes opuestas. "La gravedad del dolor no explica las diferencias en la incapacidad funcional. Factores psicológicos como los pensamientos catastrofistas -este dolor nunca de va a ir, no puedo aguantarlo más...- y los síntomas depresivos explican gran parte de estas diversidades", lamenta esta especialista en el tratamiento conductual del dolor infantil. Por eso, Kashikar-Zuck cree que la estrategia idónea en estos casos es "un enfoque multidisciplinar (tratamiento médico, terapia física e intervención psicológica) que se dirija tanto a los aspectos médicos y psicosociales del dolor crónico probablemente sea el tratamiento más eficaz". En este sentido, la terapia cognitiva enseña técnicas que ayudan a que los pacientes lidien con su dolor. Relajación, imaginería guiada (recrear en la mente fantasías agradables), aprender a abordar la ansiedad relacionada con el dolor... son algunas de las estrategias de la terapia conductual, que ha demostrado su eficacia en las cefaleas, los dolores abdominales repetitivos o la fibromialgia juvenil. "La guía de los padres y el entrenamiento también son esenciales para asegurar que las técnicas conductuales pueden ponerse en marcha con éxito en la casa y en la escuela", agrega esta especialista. |