¿Qué significa la discapacidad?
What does Disability Mean?
María Elisa Moreno Fergusson 1
María Clara Rodríguez 2
Marybell Gutiérrez Duque 3
Luz Yorladi Ramírez 4
Olga Barrera Pardo 5
1 Facultad de Enfermería, Universidad de La Sabana. Campus Universitario del Puente del Común, Km. 21, Autopista Norte de
Bogotá D.C., Chía, Cundinamarca,
2 Facultad de Psicología, Universidad de La Sabana.
3 Facultad de Educación, Universidad de La Sabana.
4 Facultad de Enfermería de La Sabana.
5 Estudiante de Pedagogía Infantil, Facultad de Educación, Universidad de La Sabana.
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RESUMEN
Este estudio constituye la primera fase de un proyecto intersectorial
e interdisciplinario de investigación-acción participativa
denominado “Participación comunitaria para la inclusión social de
las personas con discapacidad y sus familias”, dirigido a las personas
en situación de discapacidad y sus familias residentes en la vereda
La Balsa del municipio de Chía, Cundinamarca, Colombia. El propósito
de este proyecto fue analizar y relacionar los significados que
alrededor de la discapacidad han construido las personas con
discapacidad, los cuidadores y las redes de apoyo comunitario, y
describir alternativas de solución para la inclusión social de dichas
personas a partir de las propuestas de los participantes.
PALABRAS CLAVE
Discapacidad, cuidadores, inclusión social. |
ABSTRACT
The present study is the first stage of an inter-sectoral and
multidisciplinary participative action research project known as
“Community Participation for Social Inclusion of Disabled People
and Their Families,” addressed towards people in disabled situation
and their families living at La Balsa, Municipality of Chia (Colombia).
The aim of this project is to analyze and to correlate the meanings
surrounding disability that have been built up by the people who go
through it, their carers and the supporting community networks, as
well as to describe solving alternatives for the social inclusion of
disabled people from participants’ proposals.
KEY WORDS
Disability, carers, social inclusion. |
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La discapacidad ha sido
considerada como una
problemática que tiene
consecuencias
personales, familiares y
sociales que llevan a la
exclusión social.
Este
estudio constituye la primera fase de un proyecto intersectorial e
interdisciplinario de investigación-acción participativa denominado Participación comunitaria para la inclusión social de las personas con
discapacidad y sus familias.
Los
significados son los insumos para la interpretación que el sujeto hace
de su realidad, lo que obliga al investigador a ver el mundo desde la
perspectiva de los sujetos que investiga.
En
cada una de las entrevistas participaron dos investigadores, uno
dirigió la entrevista y el otro registró los memos relacionados con su
desarrollo. Las entrevistas se llevaron a cabo en la residencia de las
personas, previo consentimiento informado. | |
n los últimos años se ha visto con preocupación cómo la incidencia de las enfermedades
crónicas y discapacitantes ha venido aumentando en forma progresiva. La tasa de
discapacidad en Colombia es de 18 por 1000 habitantes, distribuidos así: del cuidado personal
(2,3%), de la conducta (2,7%), de la locomoción (36,6%), de la comunicación (61,8%) (1).
La discapacidad ha sido considerada como una problemática que tiene consecuencias
personales, familiares y sociales que llevan a la exclusión social. En un estudio realizado por
la Presidencia de la República (2) en nueve ciudades del país, se encontró que el 9,6% de
las personas con discapacidad se encuentran con necesidades básicas insatisfechas (NBI),
el 55% de los hogares viven con 1 a 3 salarios mínimos, y el 57,6% no tienen acceso a
servicios de salud.
La condición de discapacidad causa múltiples cambios en la vida de una persona y de
sus familiares, los cuales se relacionan con la condición de dependencia asociada a una
limitación física o mental, la alteración del estado de salud, y la modificación en el rol y en
las actividades sociales. Las personas se describen a sí mismas en términos más negativos,
tienen menos aspiraciones y expectativas sobre el futuro, lo cual ocasiona ansiedad y
depresión. Los estudiantes con dificultades de aprendizaje o con necesidades educativas
especiales también presentan aislamiento, alineación y rechazo por parte de sus compañeros
(3, 4, 5, 6, 7, 8.).
Por su parte, los familiares más cercanos, también deben afrontar cambios importantes
en su estilo de vida. En la forma como se adaptan a estos cambios influyen factores
específicos como son sus características personales, la severidad de la enfermedad del
paciente, y los ajustes que deben hacer en su estilo de vida y en el rol familiar para satisfacer
las demandas de cuidado (9). Un estudio realizado por Moreno y cols. (10) mostró que un
número significativo de los cuidadores perciben un compromiso ligero en su estado de salud
física y emocional.
Esta situación ha sido estudiada ampliamente en el ámbito mundial y por el Estado
colombiano, y su preocupación se refleja en el marco legal que protege a esta población: la
Ley 100 de 1993 (sistema de seguridad social); la Ley 115 de 1994 (General de Educación);
la Ley 361 de 1997 (Integración Social para Limitados); la Ley 762 del 2002, desaprobando
la “Discriminación contra las personas con discapacidad”; la Ley 582 del 2000 (Recreación
y deporte), y los decretos reglamentarios de cada una de ellas.
A pesar de las leyes mencionadas y las políticas expresadas en el Plan Nacional de
Atención a las Personas con Discapacidad y en el Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006
(11), el estudio de necesidades, oferta y demanda de servicios de rehabilitación realizado
por la Fundación Saldarriaga Concha, con el respaldo del Ministerio de Protección Social y
la Vicepresidencia de la República, en el 2003, muestran que a pesar de que existe oferta de
servicios de rehabilitación, el acceso de las personas con discapacidad a éstos es muy
limitado debido a barreras físicas y económicas (12).
Los programas que existen actualmente
se enmarcan en modelos de rehabilitación
apoyados en diferentes perspectivas
teóricas: los modelos tradicionales de rehabilitación,
centrados en los síntomas, que
se desarrollan en centros hospitalarios y
de educación especial; el de rehabilitación
basada en la comunidad, centrado en el
modelo médico de promoción, prevención,
tratamiento y rehabilitación, con participación
comunitaria (13).
En el ámbito local el municipio de Chía,
atendiendo a las políticas expresadas por
la Ordenanza 021 de 2001 (14), del departamento
de Cundinamarca, en la cual se
establecen los lineamientos para la atención
integral de las personas con discapacidad,
inició en el año 2003 el programa
de rehabilitación “Manos a la obra”, que
cuenta con un centro día con una granja
integral, un centro de vida sensorial, un
programa de atención domiciliaria, y el
trabajo en red con los entes municipales
para atender las necesidades de las 479
personas que se han identificado en esta
condición, cuyas limitaciones más frecuentes
son: las deficiencias sensoriales,
las mentales, osteoarticulares, del sistema
nervioso y cardiorrespiratorias.
Si bien este programa ha mostrado
resultados importantes con las personas
que tienen la posibilidad de desplazarse y
acceder a estos servicios, hay un grupo de
población que por sus condiciones actuales
no puede participar activamente de los
mismos. De allí la necesidad de que sea la
comunidad quien asegure la inclusión social
de estas personas.
Este estudio constituye la primera fase
de un proyecto intersectorial e interdisciplinario
de investigación-acción participativa
denominado “Participación comunitaria
para la inclusión social de las personas con
discapacidad y sus familias”, cuyo propósito
es elaborar y evaluar con la comunidad un
programa de inclusión social dirigido a las
personas en situación de discapacidad y sus
familias residentes en la vereda La Balsa
del municipio de Chía, Cundinamarca. Se ha
seleccionado esta vereda porque en ella
viven un 10% de las personas con discapacidad
del municipio.
El propósito de la primera etapa del
proyecto fue analizar y relacionar los significados
que alrededor de la discapacidad
han construido las personas con discapacidad,
los cuidadores y las redes de apoyo
comunitario, y describir alternativas de
solución para la inclusión social de dichas
personas a partir de las propuestas de
los participantes, residentes en la vereda
La Balsa del municipio de Chía en
Cundinamarca.
En su desarrollo se plantearon las siguientes
preguntas: ¿qué significado le dan
las personas en condición de discapacidad,
a la discapacidad?, ¿qué significado le dan
los cuidadores principales de estas personas,
y las redes de apoyo comunitarias a la
discapacidad?, ¿qué alternativas de solución
proponen para promover la inclusión
social de las personas con discapacidad?
Con base en estos significados, y en los
datos objetivos recolectados por el programa
de discapacidad de la Secretaría de
Salud de Chía, se iniciará la segunda etapa,
en la cual se propondrá, junto con la comunidad,
un programa piloto de inclusión
social fundamentado en un modelo socioecológico
que, de acuerdo con los resultados
obtenidos, pueda replicarse más
adelante en todo el municipio. |
Diseño metodológico
Para el desarrollo del proyecto de
investigación se partió de las premisas
postuladas por el enfoque cualitativo del
interaccionismo simbólico (15), que afirma
que las personas actúan frente a una
situación o fenómeno de acuerdo con el
significado que le atribuyen a ellas, y ese
significado se deriva de la interacción social
que establece con los otros. Los significados
son los insumos para la interpretación
que el sujeto hace de su realidad, lo que
obliga al investigador a ver el mundo desde
la perspectiva de los sujetos que investiga.
El proyecto se desarrolla en dos fases:
una fase exploratoria que tiene por objeto
obtener una comprensión profunda de la
problemática abordada, es decir, comprender
cómo las personas en situación de
discapacidad y la comunidad experimentan
sus vidas, y cuáles son los significados
que le atribuyen; y una fase práctica
colaborativa, que busca la valoración de las
alternativas de solución y la toma de decisiones
concertadas con la comunidad
sobre las forma en que se procurará la
inclusión social de la persona con discapacidad,
rescatando así su papel protagónico
y transformador de la realidad que
se quiere intervenir.
En la primera fase se utilizaron diversas
estrategias, tales como: 1) recoger los
datos de las personas que han experimentado
la situación de discapacidad; 2)
analizarlos mediante la identificación de
categorías para luego transformarlas en
conceptos más amplios de significados, y
3) encontrar los significados compartidos
que permitan elaborar un texto en donde
se describa la experiencia y cómo fue leída
por el implicado en ella.
En esta fase se utilizaron técnicas
cualitativas para acceder a la información,
tales como entrevistas en profundidad y
de grupos focales. Las entrevistas en profundidad
constituyen una herramienta
fundamental para el desarrollo de estudios
cualitativos. Consisten en una conversación
a través de la cual el investigador busca
obtener información sobre las experiencias,
los sentimientos y pensamientos del
entrevistado con relación a un tema específico.
En su desarrollo es fundamental dar
a conocer los objetivos de la entrevista,
asegurando el valor que tienen las opiniones
del entrevistado y la confidencialidad
con que se hará el análisis de la información.
Es indispensable generar un ambiente
de confianza que permita a la persona
entrevistada expresarse libremente (16).
La técnica de grupos focales consiste
en organizar un grupo semiestructurado
de personas que se reúnen con el propósito
de recolectar información sobre un tema
específico. Esta metodología es muy útil
cuando se trata de abordar temas sensibles
y por esta razón se seleccionó como
estrategia para indagar el significado de
la discapacidad en las redes de apoyo
comunitarias (17).
La interpretación de los datos se basó
en la estrategia de codificación abierta
desarrollada por Böhms y cols. citado por
Flick (15). El primer paso consistió en la
categorización de los datos, para lo cual se
seleccionaron los códigos sustantivos o
etiquetas que son secuencias breves de
textos originales o manifestaciones literales
expresadas por los entrevistados. A
partir de esto se definió la categoría
correspondiente, dentro de la cual se incluyen
todos los códigos sustantivos que
tuvieron el mismo significado, con sus correspondientes memos derivados de las
observaciones de campo.
Posteriormente, los códigos resultantes
se reagruparon en categorías amplias,
que representaban los fenómenos descubiertos
en los datos, y se le dio un significado
a cada una de ellas, con el ánimo
de explicar por qué cada categoría recibía
la denominación correspondiente. A partir
del listado de categorías obtenidas se
identificaron aquellas que fueron comunes
y las que fueron específicas para cada
participante.
El siguiente paso fue establecer relaciones
entre las categorías y subcategorías
que respondían a la pregunta de investigación,
para comprender los significados
que las personas, familias y grupos otorgan
a la situación de discapacidad.
Participantes
En esta primera fase participaron 6
personas (5 hombres y una mujer) en
situación de discapacidad, que no
presentaban déficit cognitivo, cuyas edades
oscilaron entre los 18 y los 70 años. Cinco
cuidadoras informales cuyas edades
oscilaban entre 45 y 70 años, 3 de ellas
esposas y dos madres de las personas en
situación de discapacidad. Dos grupos
comunitarios: la junta de acción comunal
del sector La Balsa Centro (6 principales y
6 suplentes), y un grupo conformado por 6
personas integrantes de las redes de apoyo
comunitario. En estos grupos participan
profesionales, empleados del municipio,
trabajadores independientes que tienen su
negocio en la vereda y amas de casa.
La muestra del estudio la constituye la
información recopilada a través de las
entrevistas en profundidad y de los grupos
focales. El criterio de saturación de la
muestra se logró en el momento en que al
realizar el análisis de la información no se
encontró información nueva que ampliara
las categorías que habían sido determinadas,
motivo por el cual el número de
informantes quedó definido como se explicó
anteriormente.
Procedimiento de
recolección de la
información
En la fase de preparación, y con el
propósito de afinar las competencias para
recopilar la información por parte de los
investigadores y auxiliares de investigación,
se llevó a cabo un entrenamiento en
entrevistas en profundidad para todos los
miembros del grupo. Posteriormente se
definieron las preguntas que se harían a
los entrevistados, y se realizó una prueba
piloto en cámara de Gessell, con una
persona en situación de discapacidad, que
no participaría en esta primera fase. Con
base en los resultados de esta actividad se
consolidaron las preguntas que se utilizarían
en la entrevista.
Una vez concluida esta fase de preparación,
se contactaron los participantes y
se conformaron tres unidades de informantes
diferentes: las personas con discapacidad,
sus cuidadores principales y dos
grupos comunitarios. Se acordaron citas
con cada uno de ellos para explicarles el
propósito y la importancia del proyecto e
indagar si querían participar en el. En cada
una de las entrevistas participaron dos
investigadores, uno dirigió la entrevista y
el otro registró los memos relacionados con
su desarrollo. Las entrevistas se llevaron a
cabo en la residencia de las personas,
previo consentimiento informado.
Al realizar la entrevista se solicitó a las
personas con discapacidad y a los cuidadores
que describieran ampliamente cómo
era su vida en ese momento. Se les solicitó
igualmente la descripción de las relaciones
que habían establecido con la familia, con
la comunidad y con otras instituciones y,
por último, algunas sugerencias o recomendaciones
que harían si tuvieran la oportunidad
de desarrollar un programa para
ellos en la comunidad.
La duración aproximada de las entrevistas
fue de hora y media. Para su recolección
total se condujeron de una a tres
entrevistas, con cada una de las personas
según la necesidad. Los datos fueron
grabados y transcritos textualmente. En
la transcripción se incluyeron las observaciones
y los registros de las expresiones
no verbales.
La información de las redes de apoyo
comunitario se recolectó utilizando la técnica
de grupos focales. En una cita previa
se presentó a los miembros de la Junta y a
la comunidad la propuesta del proyecto.
Los miembros de la Junta y de la
comunidad discutieron esta propuesta en
ausencia de los investigadores, y decidieron
que en la siguiente reunión se podría
realizar el grupo focal. En este grupo participaron
diez personas integrantes de la
Junta de Acción Comunal del sector de La
Balsa Centro, y el rector del Instituto Educativo
Departamental La Balsa. La reunión
se llevó a cabo en el aula múltiple de este
plantel. Previo a su iniciación se solicitó el
consentimiento informado a cada uno de los
participantes, la autorización para iniciar la
sesión y para la grabación de la misma,
garantizando su confidencialidad. La información
fue recolectada por tres investigadores,
uno de los cuales dirigió el grupo
y los otros dos registraron los memos
relacionados con el desarrollo de la sesión.
El otro grupo focal se realizó con seis
personas residentes en la comunidad e
integrantes de las redes de apoyo, quienes
fueron contactadas por la promotora
de salud de la vereda y manifestaron estar
interesadas en el tema de la discapacidad.
La reunión se realizó en el salón comunal
del sector Sabaneta de la misma vereda, y
contó con la participación de dos investigadores,
uno de los cuales dirigió la sesión
y el otro registró los memos relacionados
con su desarrollo.
Las preguntas que se hicieron estuvieron
enfocadas a conocer el significado de
la discapacidad para los integrantes, el tipo
de apoyo que reciben por parte de la comunidad
las personas con discapacidad en la
vereda La Balsa, y cómo se vinculan estas
personas a las actividades comunitarias.
Aspectos éticos
Las consideraciones éticas del proyecto
se basan en las disposiciones legales
establecidas en la Resolución 008430 de
1993 del Ministerio de Salud, en la cual se
establecen las normas científicas, técnicas
y administrativas para la investigación en
salud.
Por otro lado, la propuesta fue presentada
a las personas con discapacidad y sus
familias, así como a los representantes de
las juntas de acción comunal y líderes
comunitarios involucrados en el proyecto.
Las personas en situación de discapacidad
y sus familias firmaron un consentimiento
informado autorizando la
entrevista en profundidad y la grabación
de la misma para la recolección de la información y su participación en el estudio.
Así mismo, se les dio a conocer que tenían
la libertad de retirarse en el momento en
que así lo desearan. Este consentimiento
fue leído con el participante y solo se procedió
a firmarlo cuando manifestaron
haberlo comprendido y aceptado.
Análisis de los datos
El análisis de los datos se inició desde
el momento en que se realizaron las
entrevistas, si se tiene en cuenta que los
investigadores revisaban constantemente
los registros para verificar si debían
formular nuevas preguntas o ampliar las
descripciones.
La información recopilada en las entrevistas
fue transcrita textualmente para
facilitar su lectura y análisis. Los investigadores
leyeron cada una de las frases y
subrayaron aquellas que reflejaban las
vivencias relacionadas con su situación, la
relación con redes de apoyo, las necesidades
sentidas y sus propuestas para un
programa comunitario. Esta estrategia
facilitó la codificación y la organización en
categorías, en las cuales se evidenciaron
las percepciones, las creencias, los sentimientos
y el comportamiento de la persona
en situación de discapacidad, de los
cuidadores y de los líderes de la comunidad,
frente a su interacción con los contextos
inmediatos y cotidianos y con los diferentes
sistemas sociales y culturales.
Al analizar los textos de las entrevistas
y los grupos focales se identificaron en
total 65 códigos sustantivos, que representan
las expresiones utilizadas por las
personas entrevistadas. Algunos de estos
códigos se encontraron únicamente en las
personas con discapacidad, otros sólo en
las familias y otros se identificaron en la
comunidad. Algunos de los códigos son
comunes a todos y otros solamente a
algunos de ellos.
Identificación de los
códigos sustantivos
El primer paso fue la categorización de
los datos, para lo cual se seleccionaron los
códigos sustantivos de las expresiones de
cada uno de los entrevistados: personas
con discapacidad, cuidadores y redes de
apoyo. El proceso realizado con cada uno
de los códigos se ilustra a continuación con
el siguiente ejemplo:
Algunas de las expresiones de las
personas con discapacidad, codificadas
fueron:
“Me gustaría ayudar a las personas con
alguna discapacidad de pronto auditiva, de
pronto a ellos aunque a todas las personas
que entiendan la pintura (lo expresa con
seguridad)”: apoyo a los demás.
“Si claro, si sumercé, yo ayudo… yo
pues como pongamos que el día de… lunes,
cogemos las aromáticas y me voy el
martes para Bogotá, el día diez y el jueves
hacemos lo mismo, cogemos eso y el día
de hoy madrugo (si) madrugo, madrugo y
ahí traigo lo que mi Dios socorre lo del
mercadito digámoslo para… para eso,
entonces ahí la pasamos… ahí, ahí vamos”:
resiliencia.
“Pues un poco me ha cambiado el mal
genio… [Afirmando con un movimiento de
la cabeza] he estado mejor en el genio,
porque estamos también como le cuento a
su persona yendo a una oración de saneamiento,
entonces me he sentido un poco
mejor”: apoyo en las creencias.
De las expresiones codificadas de los
cuidadores se seleccionaron estos ejemplos:
“Un día normal mío es bien hacer mis
oficios, bregar con todos estos chinitos.
Por la tarde llega mi hija, ella estudia
entonces le tengo el almuercito, almuerza
y como tiene servicio social se va y hasta
la tarde vuelve por ahí a las seis o seis y
media. De resto yo me la paso con ellos,
hay veces sale por ahí a la tienda y se demora
por ahí, mientras tanto yo me estoy
con los niños”: sobrecarga en las funciones.
“Hay… pues a veces me siento como
que estoy tan enferma (suspira), la verdad
le digo… a veces me siento tan cansada”
(énfasis en la expresión): fatiga.
“Al principio recién que quedó en esa
silla pues lógico que aquí había que ayudarle
por lo que queda como en subidita
¿no? Había que ayudarlo para que, para
entrarlo, pero se podía bañar solito. Inclusive
se vestía solito pero ahora no, ahora
me toca desde bañarlo en adelante,
vestirlo todo, hacerle todo” (énfasis en la
expresión): capacidad de cuidar a otro.
Algunas de las expresiones de los grupos
comunitarios que fueron codificadas son:
“Uno tiene que tener mucha paciencia,
tiene que tener con esas personas minusválidas…
que uno no debe mirar a las
personas con rencor ni con lástima sino
aprender uno como a ser que, es decir uno
mismo, que es un pedacito de uno mismo”:
sentimientos de empatía
“Cuando empezamos a hablar de la
discapacidad el término en sí es discriminatorio,
es mejor hablar de personas con
dificultades en… Porque todos tenemos
dificultades en algo”: necesidad de inclusión
social.
“Yo he trabajado a partir de la docencia,
yo he trabajado en musicoterapia
aplicada, es mucho lo que podemos hacer.
Hay que clasificar cuando hay personas con
dificultades, se puede utilizar este tipo de
terapia y generalmente es exitosa”: capacidad
de apoyar a otros.
Definición y
descripción de las
categorías
Posteriormente se procedió a analizar
los códigos identificados y a agruparlos por
temas según su significado, lo cual dio
origen a las categorías que fueron referidas
a las descripciones originales para validarlas.
Siguiendo el mismo proceso que se
ilustra en el siguiente ejemplo, con la categoría
de resiliencia en las personas con
discapacidad, se identificaron las demás
categorías en estas personas, en los
cuidadores y en las redes de apoyo social.
1. Resiliencia
Esfuerzo: “Ya trabajé así en una finca yo toda la
vida trabajé en ganadería. De allá saqué
para comprar la casa en la finca de los
Montoyas se llama Carimagua, de allá
sacamos, saqué pa’ comprar acá porque
ya era muy pobre, en la calle casi, mi madre
murió y dormíamos en la calle, ellos
no nos dejaron nada, y con el sudor de mi
frente compre acá, yo tengo acá y eso le
cuento”.
Persistencia: “Después de ensayar muchas veces
solo y con mi mamá, de contarle a las niñas
de la Universidad y de ir varias veces a la
Alcaldía, logré que me escucharan y así me
hicieron una audición y conseguí el trabajo
en la emisora”.
Proyección: “La idea mía es seguir pintando…y
proyectarme, yo tengo una meta muy grande
respecto a la pintura. Muchas personas
han logrado muchas metas aunque estén
físicamente discapacitadas, han logrado
conseguir muchas metas”.
Autovalía: “Por eso digo que la discapacidad de
persona es la misma persona que se siente
con discapacidad, terrible porque nunca de
pronto va a salir adelante, nunca va a poder
demostrar lo que puede aprender o lo que
sabe hacer”.
Descripción de la
categoría
Estos códigos se agruparon en la
categoría de Resiliencia, la cual es entendida
como la capacidad que tienen las
personas en situación de discapacidad para
proyectarse hacia el futuro a pesar de las
dificultades que supone su condición. Se
evidencia en las acciones que realizan las
personas con discapacidad a lo largo del
tiempo con un sentido propositivo, en
respuesta a una necesidad de superación.
Éstas incluyen el trabajo (ocupación que
ejerce o ejercía la persona con discapacidad
para conseguir su sustento y el de su
familia), la autodeterminación y autovalía
(reconocimiento de su propio valor como
persona con posibilidades independientemente
de su condición para salir
adelante y ayudar a otros), la persistencia
(búsqueda insistente de posibilidades y
recursos para lograr un propósito), y la
claridad frente a lo que quieren conseguir
y la satisfacción por haberlo logrado.
Otras de las categorías identificadas
en las personas con discapacidad son:
2. Respaldo
Es el apoyo familiar, comunitario e
institucional que necesitan y reciben las
personas en situación de discapacidad para
satisfacer sus necesidades y lograr sus
propósitos. Este respaldo les permite
realizar actividades de la vida diaria, y recibir
apoyo económico e institucional a
través del cual tienen acceso a servicios
fundamentales como los de salud, educación,
y servicios religiosos cuando se
requieren.
3. Apoyo en las creencias
Soporte en lo espiritual e intangible de
la vida y de los seres humanos que ayuda
a las personas, en virtud de su convicción,
a afrontar la experiencia de la discapacidad.
Este apoyo se relaciona con la fe, la
espiritualidad y la religiosidad. Tiene que
ver con el propósito de su existencia y desencadena
sentimientos de gratitud por lo
que tienen.
4. Sentimientos
Respuestas emocionales y afectivas
relacionadas con su situación de limitación
actual y frente a su futuro. En el análisis se
identifican sentimientos de autovalía, tales
como autonomía, seguridad en sí mismo,
aceptación y gratitud que contribuyen a
mantener la integridad y el bienestar de las
personas. Esta categoría incluye también
sentimientos negativos como minusvalía,
exclusión y rechazo, impotencia, resignación,
desesperanza e insatisfacción, que
se relacionan con las dificultades para
lograr sus metas y temor a sufrir una lesión
o a una complicación de su estado actual.
5. Modificación de la
rutina diaria
Son los cambios en las actividades que
acostumbraban realizar las personas con
discapacidad como consecuencia de su
estado de salud actual. Ésta se relaciona
con un cambio en el desempeño de rol,
aislamiento social, falta de actividades
recreativas.
Categorías
encontradas en las
entrevistas con los
cuidadores
1. Sobrecarga en las
funciones
Se relaciona con todas las responsabilidades
a las que tiene que responder
el cuidador en un día normal, adicionales a
las relacionadas con el cuidado de la persona
con discapacidad. Esta sobrecarga
está asociada con la modificación de la
rutina diaria y el aislamiento social, y se
expresa en la sensación de cansancio, fatiga,
alteración del estado de salud, demanda
de necesidad de atención y de
actividades recreativas.
2. Creatividad en el
cuidado
Esta categoría tiene relación con todas
las actividades que realizan los cuidadores
con compromiso y responsabilidad, encaminadas
a proteger a las personas con
discapacidad y atender las demandas de
cuidado que por su condición no pueden
atender por sí mismas. Los cuidadores
demuestran ser hábiles, creativos, recursivos
para la consecución y disposición de las
condiciones que faciliten el cuidado del otro.
3. Respaldo familiar,
comunitario e
institucional
Al igual que en las personas en situación
de discapacidad, esta categoría se
relaciona con el apoyo que necesitan y
reciben los cuidadores para satisfacer
sus necesidades y lograr sus propósitos y
los de la persona a su cuidado. Este
respaldo está dado por la familia y personas
de la comunidad, de quienes reciben
ayuda para realizar actividades de la vida
diaria, compañía, cercanía, apoyo económico
y apoyo institucional a través del cual
tienen acceso a servicios fundamentales
como los de salud, educación y servicios
religiosos cuando se requieren. Es importante
anotar que algunos cuidadores
reconocen las posibilidades de las personas
con discapacidad y destacan el apoyo
que reciben de ellas.
4. Apoyo en las creencias
Soporte en lo espiritual e intangible de
la vida y de los seres humanos que ayuda a
las personas, en virtud de su convicción,
a afrontar el rol de cuidador. Este apoyo se
relaciona con la fe, la espiritualidad y la
religiosidad, así como con el propósito de
su existencia, y da sentido a las dificultades
que se presentan en la vida cotidiana y
al esfuerzo que conlleva cuidar de otros.
5. Sentimientos
Respuestas emocionales y afectivas
relacionadas con su experiencia actual
como cuidadores y frente a su futuro. En el análisis se identifican sentimientos de autonomía,
seguridad en sí mismo, respeto
por el tiempo y el espacio de los otros,
gratitud y responsabilidad que contribuyen
a mantener su integridad y el bienestar.
También se identifican sentimientos
de dolor frente a la discapacidad del ser
querido, depresión, vergüenza, culpa,
resignación, incertidumbre, desesperanza
e insatisfacción que se relacionan
con las dificultades para lograr sus metas,
temor a la evaluación o juicio social, y
temor al daño o a la lesión de la persona
con discapacidad.
Categorías en las
redes de apoyo
comunitarias
1. Reconocimiento del
vínculo
Conciencia de la presencia del otro en
las redes de apoyo comunitarias, que propicia
sentimientos de afecto, compasión,
empatía y cercanía. Se relaciona con la necesidad
sentida de dar protección y de promover
la inclusión o la aceptación social de
las personas con discapacidad, para de esta
manera contribuir con el bienestar de la
comunidad y el logro de sus propósitos.
2. Respaldo familiar,
comunitario e institucional
Esta categoría se relaciona con las
posibilidades que tienen las redes de apoyo
familiar, comunitario e institucional de
dar soporte a las personas con discapacidad,
y la necesidad de obtener ayuda
institucional para promover la inclusión
social de estas personas en la vereda La
Balsa de Chía. Está determinado fundamentalmente
por el aprovechamiento de los
recursos humanos y locativos disponibles
en la comunidad, y la necesidad de apoyo
por parte de las instituciones como el gobierno
municipal, las entidades educativas,
la empresa privada y la Iglesia.
3. Sentimientos
Respuestas emocionales y afectivas hacia
las personas con discapacidad, en las
cuales se evidencian sentimientos de temor
y rechazo, especialmente hacia aquellas que
tienen trastornos mentales y emocionales.
Discusión
El análisis de las categorías encontradas
muestra que hay algunas que se
encuentran únicamente o son específicas
para las personas en situación de discapacidad
tales como la resiliencia y la
modificación de la rutina diaria. En los cuidadores
la sobrecarga por sus múltiples
funciones y labores de cuidado, y en las
redes de apoyo el reconocimiento del
vínculo. Se encontraron otras que son
comunes o que son compartidas como es
el caso de la categoría de respaldo identificada
en las tres unidades de informantes,
los sentimientos de auto y minusvalía,
y el apoyo en las creencias que se hallaron
tanto en los cuidadores como en las personas
con discapacidad.
Las categorías descritas reflejan el significado
de la discapacidad para cada uno
de los grupos entrevistados.
Las personas con discapacidad identifican
factores como su estado de salud,
en el cual la presencia de dolor ocasionado
por trastornos articulares severos, parálisis
y déficit sensoriales y cognitivos ha restringido su capacidad para realizar algunas
de las actividades de su vida diaria.
Esta condición, especialmente en los mayores,
desencadena temor e inseguridad
para realizar actividades con autonomía.
Ellos expresan que su estado de salud,
unido a la falta de recursos económicos,
ha motivado su exclusión de algunas actividades
educativas, laborales, recreativas y
religiosas modificando su estilo de vida y
limitando a su vez sus posibilidades de
desarrollo personal y de participación en la
comunidad. Esta situación despierta en las
personas mayores sentimientos de minusvalía,
resignación, desesperanza, impotencia
e insatisfacción que contrastan
significativamente con la apreciación de
los más jóvenes quienes con su autodeterminación
y sentimientos de autovalía
consideran que la discapacidad está en la
conciencia de las personas o es construida
por ellos, quienes sienten que no tienen
habilidades para conseguir las metas que
se proponen.
Un aspecto fundamental para todos es
el apoyo en las creencias, las cuales les
han ayudado a afrontar las situaciones
más difíciles y les han dado un propósito
a su existencia.
Ellos identifican que han recibido apoyo
por parte de sus familias y tienen sentimientos
de gratitud hacia ellos. Este
aspecto lo consideran esencial, y les
reconocen sus cualidades y la seguridad y
ayuda en las actividades que no pueden
realizar por sí mismos. Algunos expresan
preocupación por el estado de salud de sus
cuidadores, en quienes observan cansancio
y cambios en el estado de ánimo.
Los que tienen mayor dificultad para
movilizarse sostienen que necesitan apoyo
de instituciones como la iglesia para
recibir los sacramentos; todos manifiestan
que requieren soporte de las instituciones
educativas y del gobierno municipal para
prepararse y participar en actividades
productivas y de integración social.
Se observa también en estas personas
el deseo de superación, expresan su interés
por aprender nuevos oficios acordes
con sus capacidades para ser más productivas,
aspecto que ha marcado en algunas
de ellas un cambio importante en los roles
familiares: pasar de ser el proveedor del
sustento familiar a ser el receptor de dicho
sustento, asumido en muchos casos por el
cuidador. Se observa entonces una inversión
de roles que puede tener un efecto
importante en la autoestima del discapacitado
y una sobrecarga de funciones en
el cuidador.
Son propositivos en cuanto a sus posibilidades
de enseñar lo que saben a los
niños y a otras personas de la comunidad
con algún tipo de discapacidad. Ellos se
proyectan hacia el futuro como participantes
activos en los procesos comunitarios.
Para los cuidadores, haber asumido
este rol cambió su vida en una forma radical.
Expresan que fue doloroso aceptar la
condición de sus familiares. Para ellos,
cuidar a una persona con discapacidad
representa una tarea adicional a las que
tienen cotidianamente. Ellos sienten la
necesidad de cuidarlos, para lo cual han
venido desarrollando habilidades que
reflejan una gran creatividad e imaginación,
a fin de aprovechar al máximo los
recursos disponibles.
Uno de los componentes del cuidado se
refleja en la necesidad de amparo, hasta
llegar a sentir temor de morir antes que
ellos. Pueden llegar a sentirse culpables
por haberlos sobreprotegido, pero manifiestan
temor de que puedan sufrir un accidente
o ser agredidos por otras personas
que se aprovechen de su condición.
Los cuidadores, al igual que las personas
en situación de discapacidad,
necesitan el respaldo de sus familiares, de
los amigos, los vecinos y las instituciones.
Así mismo, les brindan soporte emocional
y espiritual en momentos de crisis. El
respaldo social satisface las necesidades
de apego, alivia el estrés, y les refuerza el
valor de sí mismos.
Igualmente, reconocen en ellos las potencialidades
y los valores, condición que
permite privilegiar su aceptación, así como
la disposición de ciertas condiciones para
garantizar las mismas oportunidades en
relación con el trabajo, el estudio y la
vinculación a las actividades de la comunidad,
para lo cual requieren del apoyo de
las redes sociales, las instituciones de
salud, las entidades educativas, la Iglesia
y el gobierno municipal.
Este rol implica un compromiso que
ellos asumen con responsabilidad. En
general, anteponen las necesidades del
otro a las propias, es así como han desatendido
el cuidado de su salud y en algunas
ocasiones la consecución de los recursos
para su atención los ha llevado a afrontar
situaciones que despiertan sentimientos de
vergüenza y temor al juicio social (ejemplo,
pedir limosna).
Los cuidadores manifiestan que tienen
pocas oportunidades para recrearse, se
sienten cansados y dicen tener problemas
de salud como consecuencia de las
múltiples tareas que deben realizar. En las
creencias religiosas encuentran el propósito
de su existencia, alrededor de ellas
justifican y dan sentido a las dificultades
que supone el rol de cuidador.
Los integrantes de las redes comunitarias
ven en la discapacidad un problema
para la persona y para las familias. Esta
situación despierta en ellos sentimientos
de afecto, compasión y solidaridad hacia
los cuidadores, así como intolerancia,
rechazo y temor a ser agredidos por las personas
que tienen trastornos cognitivos y
psicológicos. Son conscientes de que en
ocasiones las ignoran o le dan más importancia
a las limitaciones que a las posibilidades
de salir adelante que tienen estas
personas. Expresan que deben ser conscientes
de que ellas existen y forman parte
de la comunidad.
Sienten la necesidad de prepararse, de
conocer más sobre este tema para ayudar
a los demás y evitar su exclusión social.
Identifican la discapacidad como un problema
social, más que una limitación personal;
expresan que la sociedad ignora esta
problemática. Reconocen en ellos valores
y un sentido de pertenencia que pueden
contribuir con el desarrollo de programas
de inclusión.
Conclusiones
Conocer el significado que tiene la
discapacidad para las personas, los cuidadores
y las redes de apoyo es un aspecto
esencial a fin de entender cómo afecta esta
situación a cada uno de los actores del programa
e identificar los elementos que
serían indispensables para la construcción
conjunta del modelo de inclusión social que
se espera desarrollar. La complejidad de
esta problemática justifica plenamente el
abordaje interdisciplinario e intersectorial
con el que se ha venido trabajando.
Como resultado de estos encuentros
se evidencian aspectos que son centrales
en la forma como estas personas asumen y
afrontan los eventos de la vida cotidiana.
Se observa que las emociones no sólo
presentan componentes positivos sino
también negativos. En este sentido se
explicitan bifurcaciones en la forma en que
se valora y da significado a la discapacidad.
Es probable encontrar personas que
le asignan a esta condición un valor relacionado
con expectativas positivas como
oportunidades de logro o, por el contrario,
la restricción de posibilidades.
Es claro entonces encontrar momentos
en los cuales las percepciones y los comportamientos
se desorganizan, pero que
en el flujo de la cotidianidad pueden
tomar otras rutas diferentes que facilitan
la restauración o reconstrucción de
los estados emocionales, lo cual impacta
directamente al significado que estas
personas le atribuyen. Al hablar de sentimientos
de autovalía y a la vez de minusvalía,
dan cuenta de esta conceptualización.
Otro aspecto de gran interés, que surge
de las entrevistas realizadas, se relaciona
con el deseo de las personas de recibir la
capacitación necesaria para vincularse a
actividades productivas y de apoyo a la
comunidad. En este sentido identifican que
el desarrollo de estrategias puede ser una
alternativa que los puede ayudar a controlar
la situación, como son tener “una
guardería donde los cuidaran un rato y les
hicieran recreación, les hicieran talleres,
ejercicios y que los enseñaran algo, no sé
si de pronto algo que ellos pudieran crear
con sus manos, el que tiene sus manos
buenas o en fin o por lo menos a ser más
tolerantes”, lo cual está acorde con las categorías que evidencian la capacidad de
respaldo, la resiliencia y la proyección que
tienen hacia el futuro.
En el desarrollo del grupo focal, en
sus intervenciones los participantes develan algunas estrategias que pueden
contribuir a promover la inclusión social
de las personas con discapacidad en la
vereda La Balsa, como son la sensibilización
frente al tema de la discapacidad,
y el compromiso y la educación de las
personas frente a esta realidad; programar
una jornada de actividades con personas
con discapacidad que involucren a
todos; vinculando al colegio y a la Asociación
de Padres de Familia y visitando los
hogares.
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