Hay enfermedades misteriosas por su origen y entre ellas estarían las
llamadas autoinmunes, que se caracterizan por fabricar defensas en
contra de uno mismo. Un misterio, por tanto.
El prefijo auto supone uno mismo, en este caso. Esa manera del
enemigo en casa -dormir y pasar cada día con él- trata de fabricar
anticuerpos cuyo objetivo es dañar nuestra propias células en vez de
luchar -como es normal- contra elementos patógenos.
Son numerosas estas enfermedades y hay clasificadas, por ahora, del
orden de un centenar. Las más conocidas son la fibromialgia, la
esclerosis múltiple, la celiaca, la enfermedad de Crohn, la
esclerodermia o el vitíligo, entre muchas otras. Algunas atacan a un
solo órgano y otras son multiorgánicas, como es el caso del lupus
eritematoso. Destaca también, como señala el especialista, Javier
Calvo, jefe del Servicio de Reumatología del Consorcio Hospital General
Universitario de Valencia, la artritis reumatoide.
En cuanto al misterio del origen, se barajan varias hipótesis, en
función de los datos de prevalencia. A mayor higiene y desarrollo,
mayores cifras de este tipo de enfermedades y, a menor desarrollo, más
enfermedades infecciosas frente a las autoinmunes.
En el diagnóstico se emplean muchos recursos por su dificultad en
el mismo al tener múltiples manifestaciones y síntomas diversos, a
edades diferentes y en ambos sexos. Por ello la anamnesis, la historia
clínica exhaustiva, es un procedimiento de aproximación indispensable
al diagnostico. En el Hospital General Universitario de Valencia ejerce
su magisterio el Doctor Calvo y, como su perfil demuestra, es un médico
dedicado por entero a esta especialidad.
-En qué consiste el sistema inmunológico del ser humano y qué función tiene?
-El sistema inmunológico siempre ha sido conocido como nuestra
defensa natural contra las infecciones, produciendo una serie de
productos que combaten bacterias, virus y todo tipo de agente
infeccioso Cuando un agente infeccioso, que denominaremos antígeno,
entra en nuestro organismo, el sistema inmunológico lo reconoce como
algo anómalo y crea anticuerpos contra el mismo, evitando la progresión
de la infección. Pero, ¿qué ocurre cuando el sistema inmunológico no
funciona correctamente?. Pues que no reconoce como propias a las
células del organismo, las considera anómalas, antígenos, y crea
anticuerpos contra nuestras propias células y tejidos, siendo esta la
base de las enfermedades autoínmunes. Debemos introducir un concepto
excesivamente técnico, pero es indispensable saber que juegan un papel
importante los linfocitos B, los linfocitos T y unas sustancias
llamadas citoquinas, sobre todo el factor de necrosis tumoral y la
interleucina 1, ya que van a ser las principales dianas para que, al
anularlas, mejoren los pacientes con enfermedades autoinmunes.
-¿Qué enfermedades son de origen autoinmune?
-En las enfermedades autoinmunes, se producen anticuerpos contra
células indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro
organismo, por lo que se altera el riñón, los pulmones, el cerebro, las
articulaciones, etcétera, produciéndose unos síntomas muy variados.
Estos anticuerpos creados, nos ayudarán al diagnóstico de cada
enfermedad. Estas enfermedades, denominadas también colagenosis o
enfermedades del tejido conectivo, constituyen un amplio grupo de
procesos que diagnostica y trata el reumatólogo, por definición de la
especialidad. Podríamos incluir algunas más frecuentes, como la
artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico o la enfermedad de
Sjögren, y otras con menor incidencia como vasculitis -panarteritis
nodosa, enfermedad de Wegener, etcétera-, dermato y polimiositis,
etcétera.
-¿Puede hablarnos de alguna en concreto que usted trate más?
-Considerando la artritis reumatoide como una enfermedad
autoinmune, es la más paradigmática de la reumatología, afectando
fundamentalmente a mujeres, sobre todo en la edad media de la vida y
que suele debutar con dolores simétricos de articulaciones pequeñas de
manos y pies, con rigidez matutina. No obstante, puede afectar no solo
a cualquier articulación, incluso la mandibular, sino que se trata de
una enfermedad sistémica, pudiendo ocasionar fiebre, afectación
hepática, pericárdica, clínica oftalmológica, etcétera. El lupus
eritematoso sistémico (LES), quizá sea la colagenosis más conocida,
denominándose así por la aparición de unas lesiones cutáneas semejantes
a las que tienen algunos lobos en la cara y que adoptan la forma en
alas de mariposa. El LES, no sólo afecta a la piel, sino a
prácticamente la totalidad de órganos, si bien el riñón va a ser la
diana que nos marque el pronóstico de la enfermedad. Es frecuente la
afectación pulmonar, cardíaca, neurológica, etcétera. Es una enfermedad
que constituye siempre un reto diagnóstico y terapéutico, por la
complicada y múltiple clínica con que se manifiesta. El Síndrome de
Sjögren es igualmente una enfermedad autoinmune muy frecuente, que se
caracteriza por la sequedad oral, oftalmológica y vaginal, que se
acompaña frecuentemente de dolores articulares. Puede ir asociado a
otras enfermedades reumatológicas, en cuyo caso se denomina Sjögren
secundario.
-¿Son hereditarias?
-Las enfermedades autoinmunes tienen una base hereditaria clara,
asociándose a un sistema de histocompatibilidad, denominado HLA, si
bien, para desarrollarse, precisan además de la presencia de factores
externos -hormonales, infecciosos, rayos ultravioleta, etcétera-. A
pesar de esta carga genética, el que exista un antecedente familiar, no
significa que se vaya a padecer la enfermedad. La asociación familiar,
la vemos más en hermanos gemelos.
-¿Cuales son las de mayor incidencia?
-La artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico y la
enfermedad de Sjögren son las más frecuentes. Afortunadamente, el resto
tienen una prevalencia más limitada.
-¿Tienen cura?
-Las enfermedades autoinmunes no tienen cura, por lo que cuando se
diagnostican y se informa al enfermo se le cae el mundo encima.
Disponemos no obstante, de un amplio arsenal terapéutico para mejorar
la calidad de vida de los pacientes y mejorar su función, evitando
además la progresión de la enfermedad. Desde hace muchos años, los
antiinflamatorios, los corticoides y los inmunosupresores, han
conseguido mejorar a los pacientes y prolongar la expectativa de vida
en los casos más graves.
En la actualidad, disponemos de tratamientos biológicos que
actuando sobre los linfocitos y citoquinas, de los que hablamos al
principio, han conseguido mejorar mucho más las expectativas de los
pacientes, consiguiendo incluso que se normalice la actividad no solo
laboral, sino social. Podemos pues concluir que la expectativa de los
pacientes con enfermedades autoinmunes ha mejorado de una forma
espectacular y con las terapias genéticas, aplicación de células madre,
etcétera, el próximo futuro, será aún mejor.
-¿Qué prevalencia tienen en España?
-La sociedad Española de Reumatología ha realizado estudios
epidemiológicos, como el estudio Episer, en el que demuestra una
prevalencia semejante a los países del entorno. La artritis reumatoide,
es muy frecuente, afecta a un 0,5% de la población de más de 20 años,
es decir, que en España existen alrededor de 200.000 pacientes con
artritis reumatoide. El lupus eritematoso sistémico tiene una
incidencia menor, pero importante, afectando alrededor de siete casos
por cada 100.000 habitantes. Es decir, que en una ciudad de 100.000
habitantes, se diagnosticarán alrededor de siete pacientes nuevos por
año. El Síndome de Sjögren tiene una incidencia intermedia, entre un
0,5% y un 3%. Actualmente, no tenemos datos de la Comunitat Valenciana,
si bien, la Sociedad Valenciana de Reumatología, con la colaboración de
los servicios de Reumatología, ha iniciado en este año un registro de
pacientes reumatológicos que nos permitirá aportar datos locales.
-¿Cómo se afronta el diagnóstico de estas enfermedades?
-En las enfermedades autoinmunes, como siempre en medicina, el
diagnóstico se inicia con la historia clínica del paciente, hablando
con el enfermo. El médico experto, le interrogará sobre los síntomas
que se presentan en cada enfermedad. La historia clínica, se completa
con la exploración del enfermo y posteriormente, se realizarán pruebas
complementarias que ayudarán al diagnóstico, fundamentalmente las
determinaciones analíticas. Obtenemos datos generales, como anemia,
disminución de leucocitos o plaquetas, aumento de velocidad de
sedimentación o de la proteína C reactiva y solicitaremos anticuerpos
que nos orientarán hacia cada tipo de colagenosis -ANA, anriDNA,
antiRo, antiLa, etcétera-. Podremos igualmente precisar la realización
de estudios radiológicos, biopsias, etcétera. Hay que resaltar que la
determinación de estos anticuerpos, constituyen un apoyo diagnóstico
para completar la sospecha clínica, pero nunca deben sustituir a la
historia clínica. En esta cadena diagnóstica, es fundamental
diagnosticar precozmente al paciente, y ahí es indispensable la
colaboración del médico de familia, remitiendo a l reumatólogo al
paciente con sospecha de colagenosis. Por ejemplo, ante una paciente
joven con artralgias, pensaremos fundamentalmente en una artritis
reumatoide o en un lupus eritematoso sistémico. La elevación de
velocidad de sedimentación sería común a ambos procesos, así como la
anemia, pero la disminución de leucocitos y plaquetas, orientaría hacia
un lupus sistémico. La positividad del factor reumatoide y anticuerpos
anticitrulinados, apoyarían al diagnóstico de artrits reumatoide ,
mientras que unos anticuerpos antinucleares muy positivos y sobre todo
los antiDNA y anti Sm, se presentan en el lupus sistémico.
-¿Existe una sintomatología común en principio?
-Los dolores articulares acompañados de manifestaciones generales
-fiebre, cansancio...-, y las lesiones cutáneas -lesiones isquémicas en
dedos, eritema nodoso, etcétera-, nos deben hacer pensar en una
enfermedad autoinmune, sobre todo en personas jóvenes. Las
manifestaciones oculares -uveítis, episcleritis, etcétera-, las aftas
orales frecuentes, las manifestaciones pleurales y pericarditis, deben
ser también valoradas.
-¿El sexo y el origen geográfico son indiferentes o hay una prevalencia constatada en relación a lo citado?
-Tanto la artritis reumatoide como el lupus sistémico, afectan
principalmente a mujeres de mediana edad. Respecto al orígen
geográfico, no existen diferencias dentro de España, pero sí en unos
países respecto a otros.
-¿La fibromialgia, tan compleja de diagnosticar al parecer, es una enfermedad autoinmune?
-La fibromialgia se considera como un proceso de origen desconocido
en el que existe una alteración del sistema nervioso central, con una
amplificación de la interpretación del dolor. A pesar de este orígen no
conocido, existen distintas hipótesis, y entre ellas está la base
inmunológica, describiéndose cierta asociación a dos anticuerpos, el
anti-68/48kD y el anti-45kD, fundamentalmente el primero se considera
por algunos grupos de trabajo como un marcador de cuadros con insomnio
y alteraciones cognitivas. La fibromialgia no se puede considerar como
un proceso autoinmune, pero sí que se asocia frecuentemente a procesos
autoinmunes, sobre todo, artritis reumatoide, lupus sistémico y
Síndrome de Sjögren.
-Desde la perspectiva de su calificación como enfermedad, ¿están
estas enfermedades recogidas en el Sistema Público de Salud y generar,
por tanto bajas por enfermedad?
-Las enfermedades autoinmunes están reconocidas lógicamente por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y todos los sistemas de salud
públicos, pues son enfermedades importantes, graves y con unos
criterios diagnósticos perfectamente establecidos y reconocidos por
todas las sociedades científicas, en los que se unen datos clínicos,
analíticos y pruebas complementarias, incluida la biopsia. Son
enfermedades no excesivamente frecuentes, pero que son causa de un gran
número de bajas laborales, sobre todo en los brotes de actividad, e
incluso de invalideces definitivas. Afortunadamente, las nuevas
terapéuticas, mejoran también la actividad laboral de los enfermos.
-¿Le gustaría añadir algo más?
-Es fundamental que el paciente con una enfermedad autoinmune, sepa
que tiene una enfermedad importante e incurable, pero con unas
perspectivas terapéuticas capaces de proporcionarle una buena calidad
de vida que le permitirá hacer una vida prácticamente normal en muchos
casos. Los servicios de reumatología de todos los hospitales de nuestra
comunidad, están capacitados para diagnosticar y tratar a los pacientes
con enfermedades autoinmunes con las técnicas y tratamientos más
punteros en todo el mundo. Seguimos investigando para conseguir mejorar
más el pronóstico de nuestros pacientes. Estamos perfectamente
coordinados con los médicos de familia, que ante síntomas o signos de
alarma, nos remiten con rapidez a los pacientes para completar su
estudio e instaurar los tratamientos adecuados. Por ello, como siempre,
acuda a su médico de familia que le orientará debidamente y entre
todos, conseguiremos que viva usted mejor.
Carlos Pajuelo de Arcos
FUENTE: lasprovincias.es